MI EXPERIENCIA HACIENDO EL RETO DE PROJECT 333. Por Pía Vergara


¿Te imaginas que tu clóset sólo contenga 33 prendas incluyendo zapatos y accesorios? ¡Ya sé lo que vas a pensar… IMPOSIBLE!
Al principio también me lo parecía, pero llevaba un tiempo sopesando la idea hasta que me decidí, y si te digo la verdad, ha sido de las mejores decisiones que he tomado en mi vida.
Todo empezó hace varios años (me parece que un poco más de 5) cuando empecé a cuestionar mi consumo, en todos los ámbitos: mi alimentación, el transporte, los productos que compraba para hacer la limpieza en mi casa, los de higiene personal, la cantidad de plásticos y desechables que consumía, y hasta la ropa que me ponía. Y es que nos han hecho la vida tan cómoda y tan consumista que muy pocas veces nos damos cuenta del impacto que tienen nuestras decisiones.

Poco a poco durante este cuestionamiento, fui investigando el impacto que tienen en el planeta los productos que compraba (como los detergentes con químicos tóxicos y el impacto que tienen en el agua; los productos alimenticios con aceite de palma, los productos de belleza con sus parabenos y demás conservadores, el impacto de fertilizantes y plaguicidas en productos vegetales) hasta que llegué al tema de la ropa y la moda, y simplemente me horroricé.

Siempre he estado más metida en el tema ambiental, pero el impacto social que tiene la industria de la moda es inaceptable. Los trabajadores de la industria textil, principalmente mujeres, reciben una paga de aproximadamente $1,900 MXN al mes, ni siquiera lo que ganaría un mexicano al mes con salario mínimo; aparte de los reportes de trabajos forzados en niños para la industria textil… estamos hablando de esclavitud moderna.

Y ahora sí, hablando del tema ambiental, el impacto es altísimo también. Desde emisiones de gases de efecto invernadero, el desecho de ropa que usas sólo algunas veces y que permanecen en vertederos por cientos de años y el uso excesivo de agua. Por ejemplo, para producir tan solo una camisa de algodón se necesitan 2,700 litro de agua, esta cantidad satisface las necesidades de una persona ¡durante dos años y medio!

Cuando tuve toda esta información me pregunté si realmente NECESITABA tanta ropa como para que valieran la pena todo esto y la respuesta, por supuesto, fue un rotundo NO.

Durante ese tiempo descubrí a Courtney Carver y su Proyecto 333 en donde proponía tener clósets cápsula donde sólo podías usar 33 prendas por 3 meses (de ahí el 333). Al principio la idea sonaba muy difícil, pero retadora y emocionante, y decidí que era algo que podría hacer. Para ser sincera, jamás he sido amante de la ropa ni me ha parecido sensato gastar grandes cantidades de dinero en accesorios (aunque sí disfrutaba ir de shopping y comprarme cositas de repente), y probablemente esto ayudó a que no me costara tanto trabajo reducir mi clóset.

Leí su libro, seguí las estrategias que te dan para reducir tu clóset y ¡listo! tenía mi cápsula de clóset de verano en 2 días (que fue cuando empecé a hacerlo, ya pasé por 3 temporadas y estoy por cumplir un año). Todo fue tan sencillo y natural que para nada lo sufrí y terminé tan tranquila de quitarme un gran peso de encima… ¡no saben la felicidad al ver mi clóset tan ordenado, con espacio y con toda la ropa que amaba! (porque obvio escogí mi ropa favorita)

Antes siempre estaba con el típico “no tengo nada que ponerme”, me daba ansiedad ver mi clóset lleno de ropa súper apretada, o guardaba ropa “por si bajaba de peso” o “por si subía de peso” y al final, era ropa que guardaba años y jamás la usaba.


Es increíble la repercusión en tantos ámbitos de mi vida que provocó reducir mi clóset:

Paz conmigo misma al ya no ser parte de un consumismo innecesario que afecta tanto al planeta.
Libertad al darme cuenta que no necesito tener ropa de moda, si no atemporal (básicos) que me gusten y que van con el estilo de persona que soy.
Ahorro mucho tiempo porque nunca me tardo más de 5 minutos en escoger mi ropa, la mayoría de las prendas combinan entre sí, así que nunca llego tarde y duermo un poco más jaja.
Seguridad conmigo misma. Ya no existe el: ¿se me verá bien esto?, ¿me veo gorda?, ¿se me ve buen cuerpo? Ahora, increíblemente me siento mas segura, en paz y agradecida con mi cuerpo.
Descubrí el mundo de la ropa de segunda mano. ¡No saben las joyas que he encontrado y los precios que tienen! Así que a nivel de economía también ayuda muchísimo.

Sé que a lo mejor las 33 prendas no pueden funcionar para todo el mundo pero si podrías empezar con un número con el que te sientas traquilx.

Así que ¿cómo ves… te animas?



Referencias

https://wrimexico.org
https://bemorewithless.com/project-333/

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